Renata Tebaldi




Renata Tebaldi (1 de Febrero de 1922 en Pésaro, – 19 de Diciembre de 2004 en San Marino). Fue una famosa cantante soprano, lírico spinto, dotada de una espléndida voz, de pureza y poder difícilmente superables, con un registro totalmente homogéneo, desde sus notas más bajas hasta las más altas y un timbre suavísimo. La belleza de su voz, le granjeó admiradores fanáticos, como han conseguido pocas estrellas de la ópera.
A la edad de tres años se vio afectada por la poliomielitis de la que si, bien se recuperó considerablemente, le quedó cierta dificultad para andar, lo que le impidió tomar parte en actividades físicas, propias de su edad y por ello se interesó en la música. Formó parte del coro de la iglesia de Langhirano y a los trece años, su madre le hizo recibir clases de piano con la Signorina Pasani, en Parma. Renata trabajó con gran esfuerzo, practicando cuatro o cinco horas diarias, soñando con una carrera como concertista, a la vez que cantaba cuanto llegaba a sus oídos, particularmente a través de la radio. Por ello, su profesora de piano tomó la iniciativa de ponerla en manos del profesor de canto Italo Brancucci, del conservatorio de Parma, donde pronto empezó a recibir lecciones con Ettore Campogalliani, quien la mantuvo practicando escalas y entrenando su voz, antes de permitirle aprender sus primeras canciones, hacia el final del segundo año de su formación como cantante.
Tebaldi hizo su primera aparición en público en el teatro de Urbino, cantando el "Ebben Ne andrò lontana" de la ópera La Wally de Alfredo Catalani. A los veintidós años hizo su debut en el teatro de Rovigo, en el papel de Elena, de la ópera Mefistofele de Arrigo Boito. Cantó varias veces más en Parma en La Bohème de Puccini, L'amico Fritz de Mascagni y Andrea Chénier de Umberto Giordano y en 1944 empezó a trabajar en Milán, por mediación de la Melis, con el director y profesor de canto Giuseppe Pais. Tuvo una audición con Guido Gatti, entonces director de La Scala, de la que no obtuvo resultado alguno, en vista de la ausencia de representaciones durante esos años de guerra. Más tarde protagonizó en Trieste, Desdémona en Otello, junto a Francesco Merli, causando una verdadera conmoción.

Comenzó con una gira, junto a la compañía de La Scala, actuando en el Festival de Edimburgo y tras ello en Londres, donde debutó en el Covent Garden, cantando el papel de Desdémona en dos representaciones de Otello y una del Réquiem de Verdi, bajo la dirección de Victor de Sabata.
Tras ello, cantó asiduamente en el Metropolitan de Nueva York y también en la Ópera de San Francisco, en la de Chicago y en otros muchos teatros de Estados Unidos. También en Alemania, Londres, París, Viena, Barcelona, Japón y Sudamérica.
Si bien se prodigó en papeles melodramáticos de la ópera verista, su repertorio fue muy amplio, incluyendo óperas de Wagner (si bien cantadas en italiano), en los papeles de Eva en Los Maestros Cantores, de Elsa en Lohengrin, y de Isabel en Tannhäuser. El famoso director alemán Karl Böhm le suplicó que aprendiera alemán para así poder tomar parte en su repertorio. Tebaldi también cantó La Pasión según San Mateo de Bach e incluso grabó el papel de Cleopatra de la ópera Julio César de Händel.
Sus compañeros de escena fueron los más grandes cantantes de la época, entre otros: Carlo Bergonzi, Jussi Bjoerling, Franco Corelli, Mario del Monaco, Plácido Domingo, Giuseppe Di Stefano, Nicolai Gedda, Beniamino Gigli, Alfredo Kraus, Richard Tucker, Jon Vickers, Ramón Vinay, Lauri Volpi y tantos otros.
Actuó bajo la dirección de los más notables directores, tales como: Vladimir Ashkenazy, Leonard Bernstein, Rudolf Bing, Karl Böhm, Richard Bonynge, Carlo Maria Giulini, Herbert von Karajan, Rudolf Kempe, James Levine, Zubin Mehta, Dimitris Mitropoulos, Francesco Molinari-Pradelli, Mario Rossi, Victor de Sabata, Sir Malcolm Sargent, Tullio Serafin, Sir Georg Solti y Arturo Toscanini.
Al final de su carrera, Tebaldi había cantado en unas 1.262 ocasiones, de las cuales 1.084 fueron en óperas completas y 214 en recitales. Tebaldi se retiró de los escenarios de ópera el 8 de enero de 1973, cantando en el Metropolitan de Nueva York el papel de Desdémona, es decir el mismo de su debut, dieciocho años antes.
En los tres años siguientes se limitó a cantar en recitales, muy frecuentemente en compañía de Franco Corelli. Cantó por última vez en La Scala en 1976 a la edad de 54 años. Pasó la mayor parte de sus últimos días en Milán y murió el 19 de diciembre de 2004, a la edad de 82 años en su casa de San Marino, víctima de un cáncer. Su cuerpo descansa en la capilla familiar del cementerio de Mattaleto, en Langhirano, provincia de Parma.
Escrito por: Juanjo Dioses


La música es el corazón de la vida. Por ella habla el amor; sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso.

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